CAMPAÑA EDUCATIVA
BENEFICIOS DE LOS ÁRBOLES
La mayoría de los árboles y arbustos en las ciudades o comunidades se plantan por la belleza o sombra que brindan. Estas son dos excelentes razones para su uso. Sin embargo, las plantas leñosas también tienen muchos otros usos y funciones, y a menudo, es útil considerar esto cuando se selecciona un árbol o arbusto para el paisaje. Los beneficios de los árboles se pueden agrupar en las categorías social, comunitaria, ambiental y económica.
¿POR QUÉ PLANTAR UN ÁRBOL?
¿Por qué plantar árboles? Es una cosa sencilla, pero trae muchos beneficios. Evita la erosión del suelo, purifica el agua y vuelve a cargar las aguas subterráneas, proporciona hábitat y alimento para la fauna silvestre y medicinas para los hombres, además de sombra, barreras contra el viento, recreación, un vínculo con la historia y confort espiritual. Por otra parte, los árboles producen oxígeno y, al absorber dióxido de carbono, ayudan a reducir el calentamiento de la Tierra.
Estamos todo el tiempo escuchando noticias acerca de tala indiscriminada de bosques, y a veces parece que la humanidad entera no consiguiera tomar conciencia del grado de interdependencia vital que tenemos los seres humanos, la fauna y los árboles. Nosotros necesitamos oxígeno y producimos dióxido de carbono, y las plantas y árboles consumen dióxido y nos devuelven oxígeno. ¿Puede pensarse en otro equilibrio más beneficioso aún?
En la certeza absoluta de que seremos elementos multiplicadores de esta reflexión y en definitiva instrumentos de mejora para el bienestar de todos. Si acaso te quedaba alguna duda, ya no lo pienses más: ¡regálate vida y planta un árbol más mañana mismo!
RAZONES POR LAS QUE DEBEMOS PLANTAR ÁRBOLES
1– Reducir el efecto invernadero. Los árboles actúan como colectores de carbono. Una hectárea de bosque nuevo retiene unas 6,25 toneladas de carbono al año. Los árboles pueden absorber CO2 a un ritmo de 6 kilos por árbol y año. Los árboles alcanzan su fase de mayor producción de carbono hacia los 10 años de edad. En su conocido informe “Reforestar la Tierra”, el Worldwatch Institute calculó que nuestro planeta necesita que plantemos un mínimo de 130 millones de hectáreas de bosques sólo para recuperar y mantener la productividad del suelo y los recursos hídricos, satisfacer nuestras necesidades industriales y de leña para el Tercer Mundo y para eliminar de la atmósfera unas 780 toneladas de carbono al año con el crecimiento de los árboles. Esta cantidad representa aproximadamente un 25% de los 2.900 millones de toneladas de carbono que llegan actualmente a la atmósfera terrestre. Sólo con que en Estados Unidos plantaran 100 millones de árboles se podría reducir la cantidad de carbono en unos 18 millones de toneladas al año y, al mismo tiempo, ahorrar a los consumidores 3.200 millones de euros al año en gastos domésticos. Por cada tonelada de madera nueva que crece, se eliminan aproximadamente 1,5 toneladas de CO2 del ambiente y se producen 1,07 toneladas de oxígeno esencial para la vida. En 50 años, un árbol generará 24.000 euros en oxígeno, reciclará agua por valor de 28.000 euros y limpiará aire contaminado por valor de 48.000 euros: ¡Un total de 100.000 euros por árbol sin tener en cuenta otros beneficios adicionales!
2– Los árboles evitan o reducen la erosión del suelo y la contaminación del agua.
3– Contribuyen a las corrientes subterráneas y al mantenimiento de los ríos.
4– Las pantallas naturales hechas de árboles y arbustos, convenientemente colocadas, reducen significativamente la contaminación acústica en los cruces y vías concurridas.
5– Sirven de barrera visual.
6– Suavizan los perfiles de los edificios.
7– Las plantaciones de especies de rápido crecimiento y de rendimiento controlado son una fuente constante de combustible para estufas y chimeneas.
8– Los bosques bien gestionados son una fuente sostenible de madera.
9– Según su situación, especie, tamaño y estado, la sombra de los árboles puede reducir los gastos en aire acondicionado de edificios residenciales y comerciales entre un 15 y un 50 por ciento. Los árboles, debido a la sombra que producen y a su respiración, son un medio de “refrigeración” natural que reduce la necesidad de construir diques, centrales hidroeléctricas y nucleares.
10– Los setos plantados alrededor de las casas protegen del viento y de la nieve y pueden reducir el gasto necesario en calefacción en hasta un 30%.
11– La sombra de los árboles refresca las calles y los aparcamientos. Las ciudades son auténticas “islas de calor” que suelen registrar entre 5 y 9 grados más de temperatura que las zonas circundantes.
12– Los árboles y los arbustos de una zona residencial o comercial, bien colocados y cuidados, pueden aumentar significativamente el valor de los inmuebles.
13– Las barreras naturales contra el viento, bien situadas y cuidadas, aumentan significativamente el rendimiento de las cosechas en comparación con los campos sin protección, incluso teniendo en cuenta el espacio ocupado por los árboles. Crean un microclima más favorable para los cultivos, reducen el efecto del viento y del calor sobre las cosechas y evitan al mismo tiempo las pérdidas en la capa superior del suelo y reducen las pérdidas de humedad del mismo. Durante el invierno, retienen humedad utilizable en épocas posteriores del año, ya que los árboles acumulan nieve que, de otro modo, habría caído sobre el terreno de cultivo, las carreteras y otros accidentes topográficos.
14– Las barreras naturales plantadas alrededor de las viviendas rurales tienen muchas ventajas, como la reducción de los gastos de calefacción y refrigeración, la protección contra la nieve y el viento, el efecto estético y la creación de un nuevo hábitat para la fauna.
15– Los árboles también dan fruta, frutos secos, bayas para hacer mermelada.
16– Los árboles que sirven de refugio para la fauna hacen que algunos animales sufran pérdidas de peso menores durante los meses fríos del invierno y les proporcionan sombra para protegerse del calor del verano.
17– Las pantallas naturales contra la nieve, estratégicamente situadas, evitan que las carreteras queden cubiertas, reduciendo de esta manera los costes de mantenimiento viario y evitando los cierres de carreteras.
18– Los árboles dan belleza y armonía a cualquier comunidad. Hacen la vida más agradable, tranquila, relajada y suponen un rico legado para futuras generaciones.
19– Los bosques tropicales, además de tener un gran valor como hábitat para la fauna y como fuente de madera, tienen un valor extraordinario como materia prima para fármacos. Uno de cada cuatro productos farmacéuticos usados en el mundo desarrollado procede de una planta que crece en un bosque tropical.
20– Los árboles ofrecen numerosas oportunidades para que la gente dedique su tiempo de ocio a crear hábitats para la fauna.
21– Los árboles que crecen junto a ríos, arroyos y lagos rebajan la temperatura del agua con su sombra, evitan o reducen la erosión de las orillas y la formación de cenagales y mejoran el hábitat de los peces.
22– En otoño, llenan el paisaje de bonitos colores. Y cuando las hojas caen al suelo, si se rastrillan puede obtenerse un excelente mantillo para los parterres de flores y los jardines. ¡Además es un ejercicio estupendo!
23– Los árboles contribuyen a reducir el estrés en el lugar de trabajo y aceleran la recuperación de los pacientes hospitalizados.
24– Los árboles y el paisaje urbano pueden potenciar el civismo y contribuyen a calmar los ánimos que a veces se calientan…
25– Los árboles nos ayudan a relacionarnos con nuestro legado natural y con nuestros valores espirituales y culturales más profundos.
26– Los árboles nos sirven para recordar a las personas queridas desaparecidas y para dejar algo de valor a las generaciones futuras.
27– Una tribu de indios suramericanos cree que los árboles del bosque sostienen el cielo. Según la leyenda, la caída de los árboles aceleraría el fin del mundo.
28– Se puede plantar y cuidar árboles simplemente porque… ¡es bello verlos crecer!
AHORRO DEL AGUA
¿CUÁNTA AGUA PUEDE AHORRAR EN EL CONSUMO DE SU HOGAR EL USUARIO NORMAL?
- Instale en el tanque del inodoro tapas de jaleo para ahorrar de 5 a 1.5 galones por jalada.
- Instale cabezas de regadera de flujo bajo.
- Instale en su tanque del inodoro ciclos de llenado desviado para conservar hasta un galón por jalada sin que se note la diferencia.
- Limítese a tomar duchas de cinco minutos o menos. Reduciendo el tiempo por un minuto puede ahorrar 2,000 galones al año.
- Use únicamente su lavaplatos a su máxima capacidad. Desde 1990, la mayoría de los fabricantes de lavadoras fabrican máquinas de uso eficiente de agua, cuando se usan a su capacidad máxima, usando menos de 10 galones por lavada.
- Considere reemplazar su lavadora por una lavadora de alta eficiencia. Usted puede ahorrar la mitad del consumo de agua y electricidad en cada lavada.
- No utilice el chorro para lavar los vegetales, pues se desperdicia mucho líquido. Es preferible que use un envase donde los lave todos juntos. Luego puede utilizarla el agua que uso para regar las plantas.
- No utilice el inodoro como papelera, pues por cada descarga se gastan 30 litros de agua. Bote cenizas, pelusas y otros desperdicios en los recipientes destinados para tal fin.
- Planifique la lavada de la ropa. Por cada carga en la lavadora se gastan 200 litros de agua, por lo que es mejor esperar a tener prendas suficientes para llenarla. Con la cantidad justa de detergente se gasta menos al enjuagar y se cuida el ambiente. Si el agua final no tiene jabón, puede usarla para regar las plantas o lavar los pisos.
- Al cocinar, mida bien la cantidad de agua que necesita hervir. Si llena el recipiente más allá de lo necesario se derrochará el líquido sobre la cocina y mediante la evaporación. Si tapa la olla, hervirá más rápido, y recuerde apagar la llama apenas se complete la ebullición.
- Ordene los platos y las ollas antes de fregarlos. Remoje y enjabone de una vez, con el grifo cerrado, y recuerde dejarlo sin goteos. Luego, enjuague todo junto. Puede asear los utensilios con menos jabón y lavarlos con agua tibia, si tiene la posibilidad, pues de esta manera se ahorra más.
- Fomente en los miembros de la familia el hábito de cepillarse los dientes usando sólo un vaso de agua. Preservará 13 litros del vital líquido por ocasión y pagará menos al fin de mes. Recuerde cerrar el chorro mientras se enjabona las manos.
- Lavar a mano es una de las actividades caseras en las que se gasta más agua, si no se tiene cuidado. Por eso, cuando lave la ropa, no deje correr el agua mientras restriega. Utilice una ponchera para enjabonar sus prendas de vestir, y luego enjuáguelas con el agua fresca que sale del chorro. Use el mismo procedimiento con los platos y los utensilios de cocina.
- No sufra si su carro está sucio; puede lavarlo, pero hágalo con cautela. Utilice dos tobos, uno para enjabonar y otro para enjuagar. Si lo hace con manguera no olvide colocar una pistola reguladora, así no gastará más agua de la debida. Aproveche la oportunidad para limpiar el frente de su casa, con lo que matará dos pájaros de un sólo tiro.
Las medidas para ahorrar agua no serán productivas si se cumplen por una simple imposición del jefe del hogar. Es importante que se les explique a todos los habitantes de la casa el por qué del ahorro del preciado líquido. Los beneficios son varios: disposición de agua por más tiempo, cuenta menor por pagar también en recibos de electricidad y conciencia ciudadana.
| ¿POR QUÉ DEBEMOS AHORRAR AGUA? |
| En esta sociedad de consumo vemos a menudo que el despilfarro de los recursos naturales y la privatización de servicios básicos son prácticas habituales y consentidas por parte de todos. Incluso el Banco Mundial y la OCM han amparado esta privatización de los servicios públicos de agua y saneamiento, creyendo que estas políticas de privatización contribuirían a universalizar el acceso al agua potable, como derecho humano, pero esto no ha sido así. Ya que desde la lógica de que “siempre que se pague por ello y sea rentable” para las empresas inversoras, es imposible vislumbrar otro horizonte distinto.
El actual modelo de gestión considera la naturaleza como fuente inagotable de recursos y como un elemento que hay que dominar. El agua se valora centrándose en su utilidad práctica, ajustándose a criterios de crecimiento permanente, e incluso se ha considerado que el aumento de la demanda es un signo equivoco de progreso. El consumo excesivo del agua conlleva además grandes consumos energéticos, de productos químicos, etc., y provoca la necesidad de obras en infraestructura de alto coste económico y ecológico. Este modelo es ecológicamente insostenible y sus límites y consecuencias ya las estamos padeciendo. RAZONES DE PESO Debemos cambiar esta perspectiva y modelo y comprender que el agua es un bien escaso. A pesar de que cubre casi un 80% de la superficie de la Tierra, sólo el 1% de ésta es agua dulce, es decir, apta para usos domésticos, industriales o comerciales y turísticos. Por otra parte, el agua salada sustenta importantes cadenas alimenticias claves para la alimentación mundial, además, vive en ella una vegetación muy pequeña que es la que aporta más de un 60% del oxígeno de la Tierra. Por eso es importante mantenerla limpia y economizarla. A la vez que garantizaremos un crecimiento más sostenible para el futuro de nuestros hijos. Esta nueva perspectiva debe ser la solidaridad. Ahorrar agua por solidaridad con las generaciones futuras. Desde otro enfoque, el económico, para muchos el único que entendemos, ahorrar agua merece la pena para nuestros bolsillos. Pensamos que ahorrar agua no significa nada, pues la diferencia la diferencia de consumir 20m³ al trimestre a consumir el doble, es despreciable económicamente hablando. Pero nos equivocamos, pues se nos olvida que más del 40% del agua que consumimos es agua caliente y requiere energía para calentarla, y ésta tiene un valor superior a 4 veces el coste del agua, por lo que realmente su consumo es de media muchísimo más caro de los que nos imaginamos. |





bravo!!!bravisimo!!!…envienme mas informacion respecto al tema pls
Por: claudia el marzo 28, 2010
a las 8:06 pm